Los Beatles y yo. Música y de todo un poco.

viernes, 3 de enero de 2014

Libros y tebeos con solera-parte XV

El Quinto Beatle
Como buen amante del dibujo, los tebeos y los cómics no tenía por menos que hablar un poquito del último volumen dedicado a los Beatles, o mejor dicho a su mánager Brian Epstein. Poca gente suele conocer quienes son los mánagers de los artistas. Si quitamos al siempre polémico Coronel Parker que guió al Rey Elvis, no se suele saber nada de estas personas como no sea por cuestiones que en muchos casos son ajenas a la carrera de sus pupilos.
Reconozco que mi sabiduría con respecto a este personaje practicamente se reduce a lo que sabe cualquier aficionado a los Beatles. Mucho se ha dicho sobre los Beatles y poco en cambio sobre su mánager. Me refiero que se haya hablado un poco más a fondo. Algunas personas se quedan con eso de que los representados de Epstein podrían haber ganado mucho más dinero si hubiesen encontrado al mánager adecuado, a un tiburón de las finanzas como el ya mencionado Coronel Parker. Y seguramente sea verdad. Pero comenzaremos diciendo en su favor que Brian Epstein fue de los primeros, si no el primero, en representar a un grupo pop. Y no a cualquier grupo. Abrió el camino a otros que vendrían después. Es verdad que él era totalmente ajeno a los temas de representación, y probablemente en Gran Bretaña no se notó tanto su falta de experiencia pero en EEUU hicieron lo que quisieron con la marca Beatles. Pero no representó solo a estos chicos, también a Gerry y los Pacemakers, Billy J. Kramer y los Dakotas, Cilla Black...

De primeras voy a clasificar a Brian Epstein como un caballero. Para muchos el término les parecerá arcaico o desfasado (y más en esta época que vivimos). Era una persona educada, amable y culta, amante de la belleza y el arte. Para él su palabra o un apretón de manos para cerrar un trato eran mucho más que eso. En definitiva, era honesto. La cuestión es que en su vida se cruzaron los Beatles y de manera inmediata se enamoró de lo que vió, de lo que representaban, de lo que podían ser. Creyó en ellos como no lo hizo nadie y luchó por ellos como no lo haría nadie después. En el fondo creo que no le importaba el dinero, sabía que lo que tenía entre manos explotaría como no la había hecho nada antes. Fue un visionario. Vio que ante sí tenía algo grande y no pensó en estrujarlo comercialmente, si no en llevar ante el gran público lo que él consideró una nueva revolución musical poniéndose el mundo por montera hasta darlo a conocer.
A nivel íntimo las cosas eran distintas. Judío, homosexual, introvertido, tendente a la depresión, casi siempre solitario... características todas que le hacían quedar excluido socialmente en muchos casos. Así que su motor fueron los Beatles. Y cuando el grupo abandonó los conciertos el mánager se fue quedando fuera de juego, cada vez más. O al menos eso era lo que él creía. Que ya no le necesitaban. Es difícil saber lo que pasó por la mente de Epstein en todos esos momentos.
En cualquier caso creo que es justo que se le haga un homenaje a la persona que movió los hilos del grupo más grande de la historia pop.
El libro se nos presenta como novela gráfica, en una edición muy cuidada de más de 160 páginas que incluyen bocetos y cómo se abordó la empresa. Visualmente tiene una estética muy dinámica, un estilo americano similar a Sin City o 300. Los tonos claros predominan en la narración de la historia con el uso de acuarelas, mientras para los momentos más dramáticos se emplean los colores oscuros o en contraste muy vivos. En cualquier caso aparece muy pop y sesentero por momentos, reflejando el espíritu de la época.
En cuanto a la narración, no aborda la vida del mánager de forma estrictamente lineal. El relato está salpicado de flashbacks que van completando la historia, comenzando casi desde que conoce a los Beatles, que aunque no se quiera siempre están detrás comiéndose un poco el plano del protagonista. Y siempre sobrevolandolo todo los miedos y problemas íntimos del protagonista. Igualmente se toman ciertas licencias parodiando las figuras de Ed Sullivan o el Coronel Parker (desconozco hasta que punto es cierto lo que se cuenta).
Finalizando. No voy a ocultar que era un tío que me caía bien. Creo que estaba dotado de una gran sensibilidad. Sensibilidad que le permitió darse cuenta de lo que realmente eran los Beatles desde su nacimiento pudiendo prever a dónde llegarían, y sensibilidad extrema que le impidió hacer frente a esta sociedad tantas veces despiadada con los que son diferentes. Todo vivido al límite, como ese mundo taurino del que era tan aficionado.
P.d. Gracias a Fredy por su regalo. Nuevamente dando en el clavo.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Feliz Navidad

Una costumbre que se va perdiendo poco a poco por estas fechas es la de envíar tarjetas de felicitación.
Recuerdo que cuando era niño y ya quedaban pocos días para llegar la Navidad empezaban a llegar a mi casa muchas cartas de familiares y amigos con buenos deseos de cara a las fiestas y que el año que iba a comenzar fuese lo más positivo para todos. Eran otros tiempos, en los que no existía Whatsup y en los que la Navidad todavía no había llegado a un punto tan consumista como en el que nos movemos hoy día. Es triste pero es así.
Pese a ello creo que son unas fechas especiales y que debemos darles el valor que realmente merecen, de amor, de paz, de unión y todo aquello que nos mueva a ser un poquito mejores. Así que este año he desempolvado una tarjeta navideña o christma que lleva en la familia mucho tiempo, creo que tiene más de cuarenta años. Con él y este clásico te deseo todo lo mejor en esta fiestas y que puedas disfrutarlas junto a los tuyos.
FELIZ NAVIDAD

lunes, 16 de diciembre de 2013

ANECDOTA (con diéresis encima de la c)

Efectivamente, parafraseando a Les Luthiers, hoy voy a contar una anécdota, con diéresis encima de la c (aunque como ya saben es un error de lipotimia).
Todo viene a raíz de una de esas noticias con las que no sabes si apenarte por el hombre, echarte a reír o mirar para otro lado. Nos encontramos en diciembre del 2004. Como alguna que otra vez por estas fechas decidimos ir a la capital del Reino para, como tantos otros, ver la nueva decoración navideña, las luces, comprar algunos regalos, etc. Generalmente, y de nuevo como todos, vamos al centro: Plaza Mayor, Puerta del Sol, Callao... Por supuesto yo me pierdo un tiempo entre esas estupendas tiendas de discos que todavía quedan por la zona: La Metralleta, La Gramola, Melocotón, Bangladesh, Killer Discos, Escridiscos, Babel... En fin, momento de felicidad propia, personal e intransferible. Y cae algún disco para la colección, como debe ser.
Mas tarde, ya con mi mujer y en determinada tienda de origen francés encuentro un libro que me había llamado la atención hacía tiempo y que deseaba con autentica pasión Bienvenido Mr. Rock, los primeros grupos hispanos 1957-1975 de Salvador Domínguez, que además de autor de semejante volumen, es uno de los mejores guitarristas de este país y miembro de algunas de las bandas mas representativas del rock patrio, desde Los Pekenikes hasta Banzai. Y junto a éste se encontraba la segunda parte del mismo, Los hijos del rock, los grupos hispanos 1975-1989. O sea dos tochos comentando toda la historia del rock en español desde sus orígenes. Así que ahí estaba yo, con uno de los libros en la mano y va mi santa esposa y dice: "cógete los dos libritos que te los regalo". Y mi cuerpo se transmutó a una felicidad total para luego ir fraguando una pregunta en mi cabeza: ¿no será un regalo envenenado? El caso es que, por si cambiaba de opinión, agarré los dos tomos y nos fuimos a la caja a pagar. Pero esa pregunta seguía resonando en mi cabeza.
Salimos a la calle, continuamos con el paseo y haciendo otras compras. Las bolsas cada vez eran más numerosas, y el peso también. Sobre todo el regalito, casi siete kilos de regalo. Como una pata de jamón.
Según iba avanzando la tarde, la calle se iba llenando de más gente haciendo cada vez más difícil el andar. Mis brazos estaban cada vez más largos por el peso, y mis manos ya no daban para más bolsas y paquetitos. Pero ni por asomo soltaba yo mis libros. Hasta que, por fin, llegó el momento de volver. No tenía suficiente calle para correr en nuestro regreso. Cuando llegué a casa solté todo, agarré mis libritos y, olvidándome del mundo, me senté en mi sillón disfrutando de mi "pesado" regalo. Y cómo lo disfruté. Aún cuando mis brazos medían unos centímetros más. A última hora, la verdad sea dicha, estuve a punto de acabar como el señor chino de la noticia pero supe contenerme ya que, primero, el regalo bien merecía el esfuerzo y, segundo, todas las ventanas que encontré para tirarme se encontraban en la planta baja. Así que la cosa no pasaría de un tonto chichón. Afortunadamente.
Retomando el hilo, a día de hoy se puede encontrar mucha información en internet sobre cualquier cosa pero en lo que nos atañe, la historia del pop-rock en español, no he encontrado una obra tan increíble y tan completa como esta colección. Podemos hablar de ella como la biblia del rock en español, y desde luego se encuentran entre mis libros de cabecera. Una buena obra por un gran guitarrista: Salvador Domínguez.
P.D. Cuidado con los regalos, los hay envenenados.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Apple y Zapple

Una manzana con luces y sombras o el Zipizapple de los Beatles
Que los Beatles rompieron moldes en todos los aspectos es algo que queda fuera de toda duda. Pero que rompieron más de un plato y los muchachos se quedaron más anchos que largos también es verdad.
Para muchos, el fallecimiento de Brian Epstein, supuso un punto de inflexión en la carrera del grupo. Epstein no solo se ocupaba de los aspectos que todo manager debía de llevar a cabo, también influía de manera directa en la vida personal de los Beatles. Era más que un simple administrador de una empresa, y no de cualquier empresa. Por todo ello cuando fallece en 1967, los Beatles, se encuentran completamente fuera de juego. No tienen ni idea de nada que no tenga que ver exclusivamente con la música. Aún así tienen que tomar el control de todo lo que llevaba el mánager y uno de los primeros problemas que se encuentran es la renegociación de su contrato. Además se dan cuenta que deben invertir gran parte de sus ganancias para protegerse de Hacienda y que ésta no se lleve el fruto de su trabajo.
Por todo ello, en 1968, los Beatles crearon un conglomerado empresarial con el que tratarán de tener en sus manos todo el proceso musical. Formaron diversas divisiones que iban desde la estrictamente musical y mas cercana al grupo hasta la electrónica y el cine, pasando por la moda. Pero hay más, el lanzamiento del nuevo sello servirá para dar a conocer a nuevos talentos. O al menos esa es su idea, pues la publicación en los medios de que se escucharía a todo aquel que creyese tener talento llevó a la discográfica a verse increiblemente saturada de posibles artistas de éxito.
Así aparece Apple Records. A través de ella se publicarán los siguientes discos de los de Liverpool y de otros artistas como Badfinger, Mary Hopkin, Billy Preston y Ravi Shankar con bastante éxito en cualquier caso, amén de otros nombres más de no tanta fama.
Pero la confianza que tenían los Beatles en que todo lo que hacían, tocaban o creaban se vio truncada con una de esas subsidiarias de Apple Corps, Zapple. Bajo esta manzana con z supuestamente iban a publicarse trabajos experimentales o de vanguardia, pero solo dio para dos trabajos (afortunadamente) en el que John Lennon y George Harrison dieron a conocer sendos discos en los que sale lo que sale, Unfinised Music n.2: Life with the lions y Electronic Sound. Ser un Beatle ya no es sinónimo de éxito y así van a  conocer el reverso tenebroso de la fuerza (que ya habían empezado a soborear con el proyecto Magical Mystery Tour). El proyecto de Harrison se basa puramente en lo "musical". Me recuerda más que otra cosa a esos discos con efectos de sonido que se utilizaban para películas o en las radionovelas. Pero lo de Lennon no sé en qué se basa. Gran parte del disco parece sacado de aquellos psiquiátricos donde se hacía experimentos con los pacientes en un supuesto intento de curarles de su locura. No sé, quizás es que no consigo apreciar las vanguardias musicales.
Visto lo visto, no es de extrañar que poco tiempo después llegara el tiburón Allen Klein como fichaje para poner orden en la corporación y entre las pocas cosas buenas que hizo se encuentren el cerrojazo de Zapple y todo aquello por donde se escapaba el dinero de los Beatles. Pero ésa es otra historia.

jueves, 28 de noviembre de 2013

La Guía Definitiva: Una experiencia interbloggera


CÉSAR: Vaya detallazo amigos que tuvo Miguel regalándonos un ejemplar a cada uno de la obra "The Beatles, la guía definitiva". Después de tanta prosa sobre el tema, es bienvenida una guía tan exhaustiva, sin literatura, sobre todo aquello que, desde un punto de vista técnico y curricular, hay que saber de los Beatles. Un auténtico manual de uso para comprobar qué modelo de guitarra se usó en aquel álbum, en qué fecha se grabó aquella canción o quién cantó en sus coros. Debemos confesarlo,.. es la obra perfecta para estudiosos obsesivos compulsivos como nosotros. ¿No es así, PPK?.

PPK: Sí, gracias desde luego a Miguel por el detalle de mandárnoslo, pero también al autor, José Luis Gilsanz, por la dedicatoria. El libro pasa por ser una Biblia llena de datos donde es muy fácil encontrar cualquier detalle. Todo perfectamente ordenado y recopilando una cantidad ingente de información que ya estaba publicada, pero que ahora, gracias a la meticulosa labor de su autor está a disposición de cualquier estudioso del cuarteto. Es muy meritorio que, entre tanto dato, apenas se deslicen un par de erratas o contradicciones (la fecha en que se grabó el primer disco de los Quarrymen y el número de actuaciones en el Cavern).

Por lo demás, y por poner una pega medio en broma, le faltaría un apéndice de los personajes no ya secundarios, sino accidentales, para que fuese completamente definitiva. Por ejemplo: el nombre del policía que desenchufa los amplificadores en el concierto de la azotea, el señor que aparece en la lejanía en la acera derecha de la foto de Abbey Road... No sé, cosas así ¿no Fer?

FER: Así es, creo que preparan una segunda edición con nuestras sugerencias. Ahora, efectivamente, ha llegado a nuestras manos lo ultimísimo sobre los Beatles, y todo gracias como decís a nuestro amigo Miguel. Se había advertido del lanzamiento. Se había hablado de Ian MacDonald, Mark Lewishon, de Hunter Davis y de otros especialistas mundiales en Beatles para tan magna obra. Pero no, no han sido ellos.
Bromas aparte. El responsable es, como apuntabas, el segoviano José Luis Gilsanz, que ha limpiado de polvo y paja todo lo habido y por haber sobre los chicos de Liverpool y muestra simple y llanamente una obra basada en los datos. Y como decía César, ya no hay que andar buscando en cientos de libros para encontrar una determinada fecha, saber qué instrumentos tocaron en tal o cual disco o qué canción propia o ajena interpretaron y en qué momento de su carrera... Hablamos por tanto de la madre de todas las guías. En definitiva, agradecer al autor su obra, muy interesante, y al mensajero su envío, un regalazo. Un disfrute para los que somos, no solo fans, sino estudiosos del mejor grupo del mundo.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Billy Preston

El otro día hablábamos de una referencia para los Beatles en sus inicios y hoy traemos otra, a uno de los considerados quinto beatle por sus implicaciones y aportaciones musicales en el tramo final de la carrera de los de Liverpool. La verdad es que no sé si realmente se le puede considerar el quinto beatle, pero si de algo puede estar orgulloso nuestro invitado de hoy es por haber sido el único músico reconocido en la portada de un disco de los Beatles, poniéndole al nivel del grupo. Realmente es una cuestión sin precedentes.
Pero ¿qué tiene para ello? Este norteamericano es un excelente músico que ya desde los tres años toca el piano y con dieciséis es un gran organista. Con este instrumento llegará a tocar con grandes como Ray Charles y Little Richard y por él será conocido en medio mundo.
Aunque ya se conocían desde principios de los sesenta, en 1969 la relación entre Preston y los Beatles se estrecha de manera más profunda. Primero por la participación de Billy en lo que luego sería el lp Let it be y segundo por su inclusión en el, por aquel entonces, recién inaugurado sello de los Beatles, Apple.
No sé quién de los Fabs dijo en referencia a él que "hay que ver lo que cambia el mal carácter de algunos cuando hay visita en el estudio", viniendo a decir que cómo tratan ciertas personas de mostrar otro perfil para que desde fuera no le vean como un hp. Qué cosas. Es verdad que al entrar Preston en los estudios cambia por completo el ambiente que existía entre ellos, de tal forma que podríamos decir que si el famoso concierto de la azotea llegó a producirse fue en gran parte porque las tiranteces se habían aflojado (al menos un poco) en el seno de los Beatles. Porque debemos puntualizar que ese concierto como punto final del disco estaba programado pero aún no se sabía dónde ni cómo y, sobre todo, si se iba a producir teniendo en cuenta el mal rollo que existía entre los chicos.
Afortunadamente, y fruto de esa colaboración, llegó a nosotros un disco que aunque sea considerado por muchos de lo más flojito o irregular de la discografía beatle trae grandes temas como Get Back, Let it be y Don't let me down entre otros, y todos éstos y alguno más con la colaboración del músico americano. Ya quisieran muchos haber contribuido en alguno de ellos o siquiera haber participado dando palmas.
A continuación, Preston formará parte del sello Apple durante un par de años,  iniciando su carrera en él con el sencillo que puedes ver al lado. Fue producido por George Harrison y acompañado de los más granadito del momento. Ese tema fue un éxito, muy al estilo de esa corriente mística que el propio George Harrison continuó con My sweet Lord y con una clara influencia del gospel que Preston había mamado desde su infancia. Y en la cara b otra canción del mismo estilo.
Posteriormente aparecería en la película Sgt. Pepper de los Bee Gees interpretando Get back y haciendo lo que pudo. Y de dicho film ya no hablamos más que ya quedó todo dicho en otra entrada.
Conviene resaltar que gracias a la versión "desnuda" (sin Spector por medio) que apareció hace unos años del disco Let it be se resalta más el trabajo de cada instrumento y especialmente el del organista. Y además mostrando el buen rollo que todavía quedaba entre los cuatro beatles, cosa de agradecer al siempre sonriente Preston.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Fats Domino

Si ha habido algo que los Beatles siempre han reconocido a lo largo de toda su trayectoria ha sido la influencia recibida de otros muchos músicos de muy diferentes estilos, del rithym &blues, de los primeros rockeros, del soul... No solo han admitido dichas influencias sino que constantemente han realizado versiones de todos ellos: Elvis Presley, Buddy Holly, Chuck Berry, etc.
Gracias a este hecho conocí mucha música distinta a la que habitualmente solía escuchar. Si los Beatles versionaban a este o aquel yo debía hacer por escucharles y abrir mis orejas a otros estilos. Ya sabes: los Beatles enseñan, los Beatles entretienen y...
En 1990 sale el disco Tripping the live fantastic, directo de Paul McCartney francamente interesante, grabado durante la gira correspondiente tras el  álbum Flowers in the dirt, excelente disco que volvió a poner a Macca en el candelero. Con ambos discos cerró muchas bocas que decían que el exbeatle ya no tenía mucho más que añadir a la historia de la música.
Pues bien, gracias a un préstamo de un amigo, el T.T.L.F. pasó una temporada en casa. Y en una de esas tardes en las que Pablito venía a tomar café (amigos que tiene uno) mientras escuchábamos su disco descubrí a una de esas influencias de las que hablaba al principio, Fats Domino. Había oído hablar de él pero no había escuchado más allá de su gran éxito Blueberry Hill. Conocía que era un pianista de Nueva Orleans de gran éxito en los cincuenta y sesenta, uno de los fundadores del rock y poco más. Pues aquí McCartney muestra un ejemplo de lo que les había influido sacando al rockero que lleva dentro y llevándote hasta la pista de baile.
Años más tarde compré el Rock 'n' Roll de John Lennon y ¡sorpresa! vuelve a parecer el mismo tema de Domino, otro enfoque, también atractivo pero, lo siento, me quedo con el de Macca. Es curioso que los dos ex-beatles sacaran un disco dedicado a clásicos del rock. Lennon con el ya nombrado y McCartney con Run Devil Run. O quizás, teniendo en cuenta lo que hablamos, no lo sea tanto.
En el disco que puedes ver a la derecha, una edición italiana, nos encontramos con una antología de canciones casi todas de la década de los cincuenta y alguna de los primeros sesenta, y en donde aparece obviamente esta canción. Todo al estilo de Nueva Orleans, con una base jazzística, mucho metal y percusión, y aderezado con el piano de Domino. Sentando las bases del rock & roll, vamos.
Debemos añadir que si bien los dos beatles mostraron su admiración por el gordito, éste les devolvió el favor haciendo varias versiones de ellos: Lady Madonna, Lovely Rita y Everybody's got something...
Así que el gordito unió a los Beatles en un principio y lo volvió a hacer años más tarde.