Los Beatles y yo. Música y de todo un poco.

sábado, 5 de abril de 2014

La Pantera Rosa II

Ya hemos hablado en este blog de la Pantera Rosa. Qué animal ¿verdad? Pues hoy toca la peli que la parió, o más bien su banda sonora. Acaba de caer en mis manos precisamente un disco que recopila tres de las cuatro primeras películas que se hicieron sobre el precioso diamante y el hilarante inspector Clousseau. El lp pertenece a una colección que editó BMG-Ariola denominada Cinematres y que recogía las bandas sonoras correspondientes a conocidas películas de la historia del cine: Desayuno con diamantes, Lo que el viento se llevó, La dolce vita, Hatari ...Y por el número de títulos italianos, el nombre del realizador y del diseñador creo que originalmente se creó en Italia (ma e un presupposto).

La película fue llevada a cabo por Blake Edwards y tuvo, como ya sabes, a Peter Sellers como actor principal. Alrededor de él se mueven secundarios de lujo como David Niven, Capucine, Claudia Cardinale y Robert Wagner. La historia es conocida por todos, un impresionante diamante que todos quieren y un curioso inspector que tratará de desenredar el lío en el que se meterán todos los protas. En las siguientes entregas el reparto además de Sellers siguió contando con otras figuras del cine como Elke Sommer, George Sanders, Christopher Plummer, Catherine Schell... Y en casi todas aparece Herbert Lom como inspector Dreyfus al que Clousseau logrará sacar de sus casillas una y otra vez.

Pero hablemos de música. Henry Mancini es el responsable de identificar de manera absoluta una melodía con una película. Y en este caso, en cuanto suenan las primeras notas del saxofón de Tony Coe lo vemos todo en rosa. Mancini, compositor, arreglista y pianista de formación jazzista, distinguió a sus composiciones de una base clásica con toques jazzies y latinos cláramente diferenciadores del resto de sus colegas. A él pertenecen algunas melodías inolvidables de la televisión y el cine: Peter Gunn, Desayuno con diamantes y su Moon River, Hatary con el Paseo del elefantitoNothing to lose de El Guateque...

Para cerrar el círculo y como ya sabemos, al amparo de la película nació la serie de dibujos de la Pantera Rosa. Pero no solo eso. Formando parte del show de la pantera rosa para televisión aparecieron varios personajes y entre ellos, y como no podía ser de otra forma, se hicieron una serie de cortos titulados como El Inspector y que tenían como base al inigualable Clouseau. Te dejo la entrada que lo presentaba y con la música por supuesto de Henry Mancini.

domingo, 30 de marzo de 2014

Walls & bridges ((ºJº))

Cuando este disco cayó en mis manos fue una sorpresa, y una sorpresa doble. Me encanta cuando das con ciertas obras vinílicas que llaman la atención no solo por su música sino también por su envoltorio. Ya he hablado de esto en bastantes ocasiones y seguiré haciéndolo porque no me cansa. Este es una de las cosas por las que soy un defensor del vinilo. De hecho en la reedición de este disco en cd perdió toda la gracia.


En primer lugar jugar con esa carátula desplegable poniéndole caras a Juanito no tiene precio. Es sorprendente lo que se disfruta con algo tan aparentemente sencillo y a la vez tan complejo. Por complejo me refiero a la hora de trasladar el concepto a algo tan poco maleable como la carátula de un disco. Y por supuesto descubrir la vena pictórica que ya nos indica el artista que llevaba dentro el de Liverpool desde edad temprana. Las fotos fueron realizadas por Bob Gruen, quien también hizo otras que aparecían en un folleto interior junto con más dibujos infantiles de John Lennon y que desgraciadamente yo no tengo. Por cierto, este fotografo fue el que inmortalizó a Lennon con su camiseta de New York City, una de las instantáneas más conocidas del músico.

En segundo lugar y al margen de estéticas lo interesante de este disco es, obviamente, su contenido. En él encontramos a un Lennon un poco más amable, su estilo no muestra la dureza de discos anteriores, aunque siguen apareciendo las paranoias del músico. Supongo que será el reverso tenebroso de todo genio. También es verdad que había conseguido sacudirse un poco de encima a esa pandilla de sinvergüenzas en horas bajas que eran Keith Moon, Harry Nilsson y alguno más y, por el contrario, a su alrededor aparecen músicos de la talla de Elton John, Nicky Hopkins y su amigo desde la época beatle Klaus Voorman.
Otro valor añadido y parte importante de este disco se encuentra en el uso de metales a través de la agrupación The little big horns que le darán a todo el disco un sonido más negro, más funky de lo que es habitual en el estilo del ex-beatle.

Las dos canciones importantes del disco son Whatever gets you thru the night y #9 Dream. Con la primera, un rock vitamínico y pegadizo, y junto a Elton John y su piano llegará al número uno en las listas por primera vez desde su separación de los Beatles. Por otro lado #9 Dream es un bellísimo tema basado en los sueños, muy onírico, con unos efectos de sonido que refuerzan este hecho.
Pero el disco no son solo estas dos canciones, y aunque he dicho antes que logra zafarse un poco de Nilsson firmará con él uno de los temas, Old dirt road, triste y sucio a partes iguales. En What you got vuelve a asomar con fuerza la sección de viento y una voz desgarradora. En Scared afloran los sempiternos miedos lennonianos y además ya sabemos de donde sacó Michael Jackson la idea para los aullidos de su Thriller. Beef Jerky, el único tema instrumental en la carrera de Lennon con unas cuantas notas que recuerdan a otro tema de su amigo Macca. Y mi favorita, Nobody loves you (when you are down and out), totalmente abrumadora.
Hay más, y hasta alguna sorpresa al final, pero creo que merecen ser descubiertos por el oyente. En definitiva, un gran disco. ((ºJº))

viernes, 21 de marzo de 2014

Una de Queen

Mis primeros encuentros con Queen son un poco raros. Era un grupo con los que no sabía a qué carta quedarme. ¿Me gustaban? La verdad es que sí. Pero no terminaba de encajar las piezas de ese puzzle que era este grupo. Obviamente yo era un niño cuando ellos empiezan a resaltar en los primeros setenta y es posible que hubieran cosas que se me escaparan o no supiera interpretar, la puesta en escena junto a ese estilo musical tan propio, y tan diferente, en el que mezclaban rock con la ópera o el vodevil. No sé.
Mi primer encuentro directo con la Reina fue con News of the world de 1977.

Cuando apareció en casa yo tenía unos diez añitos. Y el primer impacto vino de la mano de su doble portada. Como deberían ser los discos, primero recrearte con la estética de su envoltorio para luego degustar su música. Una simbiosis artística, vaya. Quizá ahora no sea tan llamativa pero en esa época que yo ya tenía bastante querencia por los tebeos y cómics sí lo fue. La idea original está tomada de una ilustración que Frank Kely Freas realizó para un libro de ciencia ficción de Tom Gudwin. Y para mí que ya empezaba a leer algún relato sobre el tema como La guerra de los mundos de H.G.Wells fue cuando menos impactante. La cosa continuaría en ese ámbito, entre otros, con Un mundo feliz de Aldous Huxley y que tanto me impactó, y hace no tanto Lovecraft y su Cthullu. Pero esa es otra historia.Y encima el disco se abre musicalmente con dos trallazos rockeros que para qué contarte.

Efectivamente, el disco comienza con una canción considerada como uno de los grandes temas de estadio: We will rock you, con una percusión increiblemente potente que deja sin habla y la guitarra de Brian May para a continuación cambiar de tercio y atacar We are the champions. Dime si no la has tarareado alguna vez cuando tu equipo o tú habéis ganado algo, aunque sea a las chapas. Pero quizás la gran fama de estas dos canciones hace que no se tengan tan en cuenta otros temas de igual o más nivel de este disco. De mis favoritas My melancholy blues de Mercury, Who needs you de Deacon con una guitarra maravillosa de estilo latino o cuasicaribeño y el fabuloso rock clásico de Brian May Sleeping on the sidewalk. En fin, se puede encontrar una mezcla francamente variada de estilos al gusto del más exquisito.
Tiempo después volvería a tener otra conexión Queen-cómic con la película Flash de 1980 en la que Mercury y los suyos pusieron la música derivando además a un estilo más funky. Curiosamente tuvo más éxito la banda sonora que el film en sí. Bueno, la película es bastante mala pero al doctor Zarkov no le borran la memoria los malos gracias a que, entre otras, cantaba en pensamientos una canción de los Beatles ¿?.
Y en ese mismo año también aparece el disco The Game, que en uno de los sencillos extraidos del lp aparece otro de los grandes éxitos de la banda, Another one bites the dust en su cara A, y un pedazo tema en la b con un gran bajo protagonista: Dragon attack. Y Mercury en la portada del sencillo con la camiseta de Flash.

jueves, 13 de marzo de 2014

Una de televisión

Cómo puede llegar a ser tan frágil la memoria. O todo lo contrario, entrar como un elefante en una cacharrería haciendo que cientos de imágenes, sonidos y recuerdos aparezcan sin que nadie los haya llamado. Y están ahí, no vamos a decir que no, porque cuando salen es porque antes ha habido algo o alguien que los ha creado y guardado. Será que el sueño de la razón produce monstruos, como diría el Sordo de Fuendetodos.
Pues ahí estaba yo escuchando al amigo Mike Olfield y su Tubullar Bells, obra adorada y odiada a partes iguales por el respetable. A mi particularmente me gusta, pero este disco. No la segunda parte, ni la tercera, ni la vigésima. Que es más de lo mismo, vamos. Pues como digo, en esas me encontraba cuando el disco llega a la parte del Maestro de ceremonias, y más concretamente al minuto 2:29, cuando se me abrió un pequeño resquicio en esta almendra que tengo por cabeza y me vinieron imágenes de una cabecera de RTVE, de atletas en carrera, estilizados gimnastas, ciclistas a toda velocidad... vamos, de los primeros programas deportivos que recuerdo en los setenta con Daniel Vindel. Y me he dicho a mi mismo: "¡pero bueno! ¿dónde tenía yo esto almacenado?".
Recordar que también se utilizó otra conocidísima parte del Tubullar Bells en la película El Exorcista.
Pero siguiendo con la televisión, la caja tonta ha tomado mucho de la música pop. Concretamente de Mike Olfield recuerdo otras, que me ha costado dar con ellas (porque no me acordaba de los títulos), Guilty y Portsmouth. Creo que éstas eran de programas divulgativos de La 2 de RTVE (recuerden los niños, si hay alguno por aquí, que antes solo había dos canales ¡sí, solo dos!)

Así que como he dicho al principio empezaron a aparecer más imágenes televisivas setenteras y más melodías asociadas. A continuación me vino la primera cabecera de Informe Semanal con Supertramp y su Another man's woman tomada a partir de 4:27 de la original. Y la siguiente del mismo programa que toma prestada la base del I feel love de Donna Summer.

Pero no queda ahí la cosa. Otro flash y surge uno de los programas emblemáticos de finales de los ochenta, que sigue todavía en antena y con una sintonía original característica e inquietante a partes iguales: Documentos TV. Mucho se nos han abierto los ojos con este programa (y a algunos otras cosas en cuanto sonaba la musiquita). Este tema de nombre Paris, Texas es una creación de Ry Cooder, guitarrista californiano y que en realidad formó parte de la banda sonora de la película de mismo nombre del director Wim Wenders.

Al ver que la cosa iba subiendo enteros mi cerebro ha decidido darme tregua y rebajarla con otra sintonía más amable y de facturación nacional: Con las manos en la masa. ¡Olé y olé! Firmada por Vainica Doble y cantada entre Joaquín Sabina y Gloria Van Aerssen, cincuenta por ciento de las Vainica. ¡Dónde va a parar la cosa!¡Qué relax!
Seguramente habrá más sintonías televisivas con formato pop y enjundia histórica pero mi seso ha hecho pop (nunca mejor dicho) y ahora se está reiniciando. Dejémosle que se enfríe.
En fin, que no hay nada como un pequeño agujerito para que se haga la luz. Luego viene Iberdrola y la jodim... pero bueno, esa es otra historia.

viernes, 24 de enero de 2014

Another Day

Que mi pasión por la beatlemania comienza desde muy joven creo que ha quedado fuera de toda duda. Lo llamativo, y de lo que no he hablado tanto, es lo que tardé en tirarme al foso de las carreras en solitario de los exbeatles. Pasó mucho tiempo antes de que me decidiese a comprar algún disco de Ellos porque yo lo que quería era escuchar a los Beatles, pero Ellos ya no estaban.Y obviamente para qué escuchar un disco de cualquiera de ellos si eso ya no implicaba la suma de los cuatro. Es verdad que habría posteriormente colaboraciones mutuas pero NO fue lo mismo.
Al igual que todo el mundo escuchaba algunas de sus canciones por la radio: My Sweet Lord de Harrison, Band on the run de Macca o el Happy Xmas (War is over) de Juanito Lennon. Y me gustaban muchas de ellas, pero ponerme a escuchar un disco de un tirón pues no me atraía nada de nada.
El primer lp que escuché entero, mucho más tarde y que reconozco que me fascinó, fue Ram de 1971. Lógicamente no eran los Beatles. Nos encontramos a Paul McCartney demostrando de nuevo que su facilidad para crear grandes canciones no había menguado pese a la ruptura del grupo. El disco está que se sale. Escuchamos a un Macca muy deudor de su época beatleliana sin ser Beatle y mostrándonos las líneas maestras de lo que va a desarrollar en su carrera. Pero de todo eso me di cuenta más tarde, como otras cosas, porque tarde empecé a abrir las orejas a los discos de los exbeatles. Y me di cuenta de que me estaba perdiendo muchas cosas. Que sí, que algunas veces hay que rebuscar en algunos de sus trabajos para decir aquello de "leches", pero merece la pena.

Pues el disco que puedes ver a la derecha, perteneciente a la colección de mis hermanos, estuvo delante mío durante años y ni siquiera fui capaz de cogerlo para saber de qué iba. Y en la portada aparece McCartney, en plan troglodita y pone su nombre. Jolines, que era un beatle. Pero pasaba de él. Tuve que escuchar Ram para hacer lo mismo con el sencillo. Curioso. Pero lo más curioso fue cuando me enteré que el single apareció antes de la publicación de Ram y se grabó en las mismas sesiones que el lp. Así que ahí estaba el disquito, y yo pasando de él. Y son dos buenas canciones: Another Day en la cara A y Oh Woman Oh Why en la B. La primera, la típica canción melódica de Macca con una letra que recuerda por momentos a Eleanor Rigby; y la segunda un rock-blues con un contenido más dramático en su desarrollo y la voz tan dotada de nuestro amigo para el rock. Es llamativo que en ambas cuente la historia de sendas mujeres, no sé si es que le salió la vena feminista, femenina o qué pero con este disco inicia su carrera en solitario tras decir adios a sus amigos.
En fin, McCartney haciendo de trovador del pop. Y yo pasando de él.

martes, 14 de enero de 2014

Los Canarios

Es una pena que cuando hablas de un grupo tan excepcional como Los Canarios casi todo el mundo se queda con lo mismo, aludiendo al que fue su líder Teddy Bautista como el sinvergüenza que hizo lo que le dio la gana en/con la SGAE. Y no cabe duda de que lo hecho por este señor es de vergüenza. Es lo que hay.
Pero hablemos de música. Estos chicos formaron primero el cuarteto Los Ídolos en Gran Canaria allá por 1966 y tocaban básicamente temas de los Beatles aunque sin mucho éxito. En un viaje a EEUU cambian a The Canaries y adoptan el R&B y el Soul en su repertorio. A la vuelta vinieron reconvertidos en Los Canarios, con un rock americanizado, muy negro, incrementando la formación con la inclusión de instrumentos de viento, y cantando en inglés.
Se hicieron conocidos por un tema incluido en la película Peppermint Frappé pero hasta 1968 no consiguen entrar en las listas de éxito, año en que Get on your knees, canción que casi sufre la censura franquista, rompe en media Europa. Más tarde vendrán Child y Free yourself, disco que puedes ver a la derecha. En 1972 Bautista cambia totalmente de registro, rehace la banda y en 1974 saca un disco, Ciclos, basado en Las Cuatro Estaciones de Vivaldi dentro del rollo progresivo que tanto se llevaba en la época. El disco es curioso pero ya no tiene nada que ver con Los Canarios originales, ni en su estilo, ni en su formación, ni en nada pues lo mismo incluye variaciones de la música de Vivaldi, que los Sabandeños que ruidos varios con mayor o menor acierto. Aunque en honor a la verdad debo decir que no me disgusta.
Lo realmente llamativo de este grupo fue que el estilo que desarrollaron en España practicamente no lo hizo nadie y pese a ser una banda de gran nivel no alcanzaron el éxito que tendrían otras, como por ejemplo Chicago en EEUU. No sé si tuvo algo que ver la desbordante personalidad de su líder Teddy Bautista, que el estilo en sí no caló en la época o que la situación en todos los aspectos de aquella España era la que era.
Por cierto, de algunos de aquellos Canarios que fueron apartados del grupo en 1972 surgió una de las orquestas más populares de España: Alcatraz. Seguro que a esta sí que la has visto en alguna ocasión.
Pd. En Los Canarios comenzó su andadura alguien de quien ya hablamos hace unos días.

lunes, 6 de enero de 2014

Feliz Día de Reyes

Queridos Reyes Magos:
Ya sabéis lo que os he pedido este año, así que si queréis que el próximo año os vuelva a poner el cafetito y los puñeteros polvorones dejar de traerme calcetines que tengo los pies muy calentitos, y llevaros unos cuantos políticos que hay overbooking de chorizos, por favor. Espero que os haya ido bien en esta noche tan mágica.
Atte. Fer


Para finalizar esta Navidades que espero hayan sido lo más positivas para todos subo esta otra felicitación de la misma serie con la que iniciamos estas fechas, muy propia para el día en que estamos.
                  

                   Feliz Día de Reyes