Los Beatles y yo. Música y de todo un poco.

jueves, 26 de junio de 2014

Una lámpara retro

Dándome una vuelta por este insondable mundo que es la red me he topado de lleno con una de sus muchas gracias y no he podido evitar tratar de llevarla a cabo. Y como hacía mucho que no subía ninguna entrada dedicada a las manualidades pues aquí va una: la lámpara retro.
La cosa era hacer una lámpara utilizando cintas de casete. Todos tenemos en casa unas cuantas. Y no es difícil. Solo se necesitan tantas cintas como grande quieres que sea la lámpara, en este caso treinta cassettes. Y para unirlas he utilizado bridas. Es interesante que tanto las cintas como las bridas sean transparentes pues el efecto será mucho mejor. Me han fallado las bridas que son de color verde, no tenía otras. Pero si estás interesado en hacerlo cuestan muy baratas en cualquier gran superficie.
Como se puede ver hay dos ejemplos, como lámpara de mesa o como lámpara de pie. El resultado final es el mismo y hemos partido de la misma idea. En el segundo modelo he utilizado como base un cartón grueso aunque si optamos por una plancha de metacrilato dará más luz y quedará más bonito. En cualquier caso solo tienes que hacer un agujero en la base, desenroscar el casquillo y hacerlo pasar por el hueco, volver a enroscar y quedará todo en una pieza.
Y ojo con la bombilla, ésta debe ser led porque si no te puedes despedir de la lámpara y hasta de tu casa si sale ardiendo por el calor. Así que cuidadín.
El resultado es el que puedes ver aquí al lado. Fácil y rápido.
P.D. Rebobínese las cintas para un mejor efecto.

sábado, 14 de junio de 2014

Bob Marley

Llevo unos días con Bob Marley en la cabeza. Obviamente no quiero decir que llevo encima al señor en cuestión sino que no me saco del melón su música. Supongo que ahora que se acerca el período estival su estilo, el reggae, pega mucho. Un estilo bailongo, que habla de paz y amor y esas cosas, y que con su sensual cadencia te lleva al baile y la juerga. Pero el reggae es más que eso. En sus letras también se habla de lucha, denuncia, religión y maría, mucha maría.

El gran éxito de Bob Marley y los Wailers en España y medio mundo se produjo a finales de los setenta con Is this love?. Y esta es la canción que me anda rondando desde hace días. Me trae recuerdos de verano, de noches de calor pero con música, mucha y buena música (y mucho calor, por si no le he dicho). Así que, con Bob Marley oficiando la ceremonia, y ya que entra el calor puedo decir aquello de "este verano 2014 queda inaugurado".


Volviendo al melenas, su bombazo Is this love? apareció en el disco Kaya de 1978, aunque es verdad que Marley ya llevaba unos cuantos éxitos a sus espaldas como No woman, no cry, Get up, stand up y I shot the sheriff, canción esta última que muchos atribuyen a Eric Clapton. Pero como digo, Bob Marley, tenía unos cuantos kilómetros de carrera, y carretera, a sus espaldas ya que llevaba desde mediados de los sesenta metido en la música en su Jamaica natal. Y su país es en tiempos del cantante una isla alboratada, con una independencia recién conseguida de Reino Unido y una inestabilidad política que perduró bastantes años. Todo ello aparecerá en sus combativas letras, así como también su pertenencia al rastafarismo y lo que conllevaba popularizándolo en medio mundo, la liberación del hombre negro, y como he dicho antes, del amor (tanto le gustaba que tuvo quince hijos), de la paz... y de la maría (y no hablamos de la Virgen).

Después vendrían otros éxitos como Could you be loved? y Redemption songs, pero no muchos más. La muerte le pilló con solo 36 años. ¿Quién sabe cuánto más podría haber aportado a la música y al mundo?

En mis manos tengo un disco de promoción a los que eran tan dados las marcas en España en los sesenta y setenta y que utilizaba en este caso la música reggae para promocionar pantalones vaqueros y que tuvo bastante éxito en su momento. Tiene Zimbabwe en la cara A, del lp Survival, y Three little birds, del disco Exodus, en la B. Y con esta última conocieron a Bob Marley muchos en España aunque a través de este anuncio.

miércoles, 11 de junio de 2014

Canciones dedicadas y II

Si en nuestro primer capítulo de Canciones dedicadas hablábamos de temas que otros artistas dedicaron a los beatles, hoy vamos a ver canciones que los chicos de Liverpool se dedicaron entre ellos. Y lo titularemos Canciones de amor y odio.

Por todos es sabido que la separación de los Beatles en 1970 fue algo más que desagradable. Antes, las relaciones entre ellos podían haber pasado por situaciones críticas aunque nunca se llegaba al punto de no retorno. Pero en los últimos momentos del grupo y, sobre todo, tras la disolución ya solo faltaban las pistolas. De todas formas, y pese a ser el mejor grupo del mundo, yo siempre he pensado que las relaciones personales eran algo que debía quedar entre ellos, pero cuando haces pública tan "cordial" amistad a través de declaraciones en los medios y sobre todo lo plasmas en tus discos la cosa toma otro cariz.

El primero que demuestra su descontento con los otros Beatles será George Harrison en Wah wah, canción que aparecerá en su exitoso disco All things must pass de 1970, aunque se gestó durante las grabaciones del proyecto Get back, o sea cuando todavía el grupo aguantaba. Es palpable su hartazgo del dúo principal Lennon-McCartney aunque curiosamente nadie se da por aludido.
Cuando comienza la batalla pura y dura entre los cuatro Beatles, en un principio, el más dolido de los cuatro con la separación y con el cómo se produjo es Paul McCartney. Los otros tres no entienden su postura y hacen un frente común contra el bajista (no entraremos a valorar las circunstancias de uno y otros). Así, Macca, en su disco Ram lanza en Too many people unas cuantas pullitas a sus excompañeros pero todo muy al aire, sin un "aparente" destinatario concreto.
Inmediatamente John Lennon se da totalmente por aludido y le devuelve la jugada en How do you sleep? del álbum Imagine. Atentos a la miradita de George Harrison (en 1:09) que interviene en la grabación.

Desgraciadamente la cosa estuvo mal entre ellos durante bastante tiempo aunque hubo momentos que permitieron la colaboración de unos en los discos de los otros, que no es poca cosa. En fin, que la sangre no llegó al río.
El tiempo, la cordura, la madurez, la experiencia... creo que fueron poniendo las cosas en su sitio. Pero sobre todo, y desgraciadamente, el asesinato de John Lennon en 1980. Así, de nuevo, George Harrison vuelve a ser el primero en despuntar y hace su particular homenaje a su amigo fallecido en su disco Somewhere in England de 1981 con All those years ago.
Al año siguiente es Paul McCartney el que hace lo propio con su media naranja musical en el álbum Tug of war marcándose una maravillosa balada en su recuerdo con Here today.
En 1987, y otra vez George Harrison, firma una canción, When we was fab, en homenaje a sus excompañeros y recordando los buenos y malos tiempos de la beatlemania.
En 2001 se produce el fallecimiento de Hari. Y un par de años más tarde es Ringo Starr el que demuestra su reconocimiento en Ringo Rama al beatle caido y con el que probablemente estaba más unido: Never without you, y con Eric Clapton a la guitarra.
En 2005, Paul McCartney también hace lo mismo en el disco Chaos and creation in the backyard con Friends to go.
Y por último, y que yo sepa, Ringo vuelve a la carga con Y not en 2010. Acompañado de su amigo Macca al bajo le brindan un homenaje a Juanito en Peace dream.

Una vida intensa en todos los aspectos para los cuatro. La Beatlemania fue tan profunda para ellos que les dejó tocados de por vida, y no me refiero desde el punto de vista musical y lo que representaron para los demás, sino lo que significó para ellos mismos, interiormente. Y sobre todo lo que significaron sus excompañeros para cada uno de ellos. Sus amigos, sin ex delante.

viernes, 30 de mayo de 2014

The Style Council

En los últimos días he recibido un buen regalo, un importante taco de discos de vinilo de mi querido cuñado Ricardo y su maravillosa esposa, o sea mi hermana Carmen. Qué puedo decir de ambos. En lo que nos trae aquí sí que puedo puntualizar que son personas con bastante gusto musical y responsables en gran medida de mi pasión por los Beatles. Con esto último ya queda dicho todo.

Volviendo al principio. Entre todos esos discos hay mucha, buena y variada música anglosajóna: Eagles, Van Morrison, Aretha Franklin, Stevie Wonder, John Lennon... Y entre todos ellos ha aparecido uno de esos grupos de los que había oído hablar pero nunca me había parado a escuchar: The Style Council. Me ha dejado bastante perplejo pues no esperaba algo así. Esa mezcla de estilos pasados por el tamiz del jazz y el rhythm & blues me ha dejado "ojiplático". Tampoco esperaba semejante giro musical de álguien como Paul Weller (The Jam), más cercano al rock y el punk. Pero es maravillosa esa sensación en tus oídos cuando descubres algo distinto, ese nuevo sonido que llevaba tiempo ahí pero que no había conseguido despertar mi atención. Toda una revelación.

El caso es que ha sido poner el disco Café Bleu en el plato y, como la Caroline de Poltergeist, he ido hacia la luz. Ya desde el primer tema van dejando claro lo que quieren hacer ¡qué piano! Y a lo largo de todo el disco esos sonidos jazzies, bossa nova, rhythm & blues y todo al mismo tiempo muy pop. Qué elegante. Así que esta vez no sé si destacar alguna canción en concreto porque me gusta todo. Dejo el enlace para que lo escuches entero, todo el disco, y este otro por escoger alguno.

Y ahora viene la reflexión, cuando me doy cuenta que todo eso había estado ahí y, sin embargo, no me había parado a escucharlo. Acaso no conocía Shout to the top o Walls come tumbling down. Hablamos de los mismos chicos. ¿Qué estaba haciendo?¿Hacia dónde estaba mirando yo cuando ésto sonaba? Sí, bueno, la chica esa del fondo con el jersey rojo, y la morena de ojos verdes y... efectivamente, todas ellas hacían interferencias, pero no es excusa para ello (en realidad un poco sí, así que dejémoslo ahí).
Así que, sí, lo sé. Cuando acabe de escribir todo esto, reconoceré hermanos que he pecado y me pondré cara a la pared y con los brazos en cruz por cometer semejante acto de agravio a la música.
Pero antes agradecer a Riki por su gran regalo. Por este disco y los otros cincuenta.
Cuánto me queda por aprender.
P.D. Cuando sea mayor quiero ser tan elegante como Paul Weller.

domingo, 11 de mayo de 2014

Billy Shears

Si hay algo que casi siempre ha sabido hacer nuestro buen amigo Ringo Starr es rodearse de gente que le quiere y le trata bien. En el fondo es un tío que cae bien a todo el mundo, qué leches. En los Beatles creo que era así como se sentía (excepto en alguna circunstancia por todos sabida). Pero la primera ocasión en la que sus amigos Lennon/McCartney se lo demostraron de verdad fue cuando le otorgaron su álter ego Billy Shears y cantaron con él aquello de que con una ayudita de sus amigos siempre saldría airoso de todo.
Así que supongo que cuando los Beatles se separaron se encontró más perdido que un gótico en una fiesta ibicenca. Pues no. Nada más alejado de la realidad, porque el tío en esa época no paraba. Comenzó una carrera en solitario con no mal pie pues su primer disco de estándares de jazz hasta entró en listas, colaboró con otros músicos y, sobre todo, se hizo un pequeño hueco en el cine. Pero musicalmente hemos de reconocer que no era el más dotado de los Beatles y él lo sabía, y más cuando su siguiente disco interesó menos que el primero. Así que hace un malabarismo y consigue algo que en su momento trajo cola, logra que sus excompañeros le echen una mano en su siguiente disco. Y, obviamente, muchos creyeron ver una posible reunión de los Beatles. Pero los Beatles no estuvieron juntos en el estudio, o no al menos los cuatro de golpe. Pese a todo algo debía tener Ringo "Shears" Starr para conseguir que los otros tres colaboraran en su disco.


Y los ex le dan unas canciones que algunas de ellas se convertirán en parte del repertorio más conocido del batería y que casi siempre incluirá en sus conciertos. Hablamos de I'm the greatest de John Lennon, un tema muy al estilo de Ringo con dedicatoria especial para el propio Billy Shears. Photograph firmado a pachas con George Harrison; You and me (babe), de Harrison y Mal Evans; y Sunshine life for me del guitarrista de los Beatles a la manera country & western tan del agrado de Ringo. Y por último Paul McCartney le pasa Six O'clock, interesante en el contenido, no tan conocida, pero para mi gusto con unos estribillos y un sintetizador un tanto petardos. I'm the greatest y Photograph junto con el clásico You're sixteen de los hermanos Sherman, también incluido en el disco, llegaron a lo más alto de las listas.


Pero volviendo al principio, Ringo no solo se rodea de sus excompañeros. También llama a unos cuantos amigos, consiguiendo un elenco importante que ya quisieran muchos para sí. The Band, Marc Bolan, Billy Preston, Harry Nilsson, Martha Reeves...

Particularmente, mis favoritas del disco son la que interpreta con parte de los miembros de The Band, Sunshine life for me (sail away Raymond), mezclando estilos como el country y la música tradicional irlandesa; Have you seen my baby, un rock original de Randy Newman y creador del You can leave your hat on llevado a la fama por Joe Cocker. Y la canción con la que se cierra el disco, You and me (babe).

En fin, de lo que trataba es de romper una lanza en favor de nuestro batería beatle con su primer gran éxito en solitario en aquel lejano 1973. Qué más quieres que te diga. Relájate, escúchalo sin cortapisas y, qué carajo, es un beatle rodeado de sus amigos. Y qué amigos. Por cierto, todos esos colegas están retratados en la portada.
Aquí tienes el disco completo , sin censuras y por si te apetece.

sábado, 26 de abril de 2014

Canciones dedicadas I

Hace un tiempo acudí a un concierto del grupo Dover. No es un grupo que especialmente me emocione pero debemos reconocer que l@s chic@s lo hacen bien. A mitad del concierto me sorprendieron con una interesante canción dedicada a Paul McCartney titulada Dear McCartney. Al parecer tienen entre sus influencias o músicos de cabecera a los Beatles, y es verdad que ya en King George del 2001 aparecía Macca. En cualquier caso, no se me hubiese pasado por la cabeza tal hecho de este grupo. Todo lo cual viene a demostrar que los Beatles aparecen donde menos te lo esperas y en quien menos lo esperas.
Así que me he puesto a indagar. Y buscando y buscando he encontrado a unos cuantos artistas o grupos que en algún momento han dedicado alguna canción a los Beatles o uno de sus componentes.

La primera que ha aparecido ha sido Empty Garden, un sentido homenaje de Elton John a John Lennon y que grabó para su disco Jump Up! de 1982.
Otro de los grandes grupos de la historia del pop, Queen, firman dentro del disco Hot Space otra y con letra de Mercury dedicada a Lennon, también de 1982. Hablamos de Life is Real.
Jeff Lynne y su grupo E.L.O., los supuestos continuadores del sonido Beatle al parecer (digo esto porque en este caso no lo tengo tan claro) también realizaron un tema dedicado a ¿quién? de nuevo a John Lennon, 21st Century Man. Se enuentra dentro del lp Time editado en 1981.
En otra onda más discotequera y moderna los neoyorquinos Scissors Sisters se lanza con esta canción y unos sueños macarnianos (o marcianos, al gusto): Paul McCartney.
Por supuesto los hermanos Gallagher de Oasis, adoradores hasta la muerte y más allá de la religión Beatle hicieron sus particulares reverencias a Juanito en I'm Outta Time.
En 1996 los irlandeses The Cranberries nos narran su versión del asesinato del fundador de los Beatles en I just shot John Lennon, y con un final casi predecible.
En 1990 The Outfield, grupo británico que desconocía, grabó para su álbum Diamond Days el tema John Lennon con referencias a canciones del de Liverpool.
Otro grupo desconocido por mí, Saturn V, hizo su homenaje en 1999 con guiños directos a canciones Beatles: I wanna be a Beatle.
Y para terminar este apartado un clásico de los sesenta del italiano Gianni Morandi, C'era un ragazzo che come me amava i Beatles e i Rolling Stones.

Hay más, seguro, solo hay que indagar. Se lo dejaremos a los buscadores de perlas. En una próxima entrega hablaremos de las dedicadas directamente entre ellos. Ahí si que hay para hablar largo y tendido.

domingo, 20 de abril de 2014

George "Quinto Beatle" Martin

Que si Brian Epstein, que si Billy Preston, que si Stuart Sutcliffe, que si... Son muchos los denominados como el quinto beatle. Y hay que ver cuánto se ha hablado acerca de este tema. Pues vamos a por un poquito más. Pero puestos a dirimir tal cuestión quizá deberíamos empezar por determinar qué función cumplieron realmente en torno a ese cuadrado que fueron los Beatles o si realmente hablamos de un poliedro de múltiples caras en el que cada uno tiene otorgada la suya con igual o similar importancia en relación a los demás. En cualquier caso, no seré yo quién determine tal cuestión, habida cuenta que algún amigo por ahí ya lo hizo por mí, y muy bien por cierto.
Algún comentario ya hemos hecho aquí sobre Billy Preston y Brian Epstein. Pero creo que, musicalmente, si hay alguien que debería optar a ese título es George Martin, el reputado productor del grupo. Partiendo de que él puso uno de los primeros peldaños que componía esa escalera al éxito que iban ascendiendo los Beatles; también les otorgó un estilo dando libertad a los chicos a la hora de hacer sus propias composiciones, escuchar sus demandas, ayudarles en su expansión musical con la inclusión de secciones de cuerda (Yesterday), el uso de una orquesta al completo (A day in the life) o instrumentos puntuales (You've got to hide your love away), así como no hacer ningún asco a la experimentación. Por lo tanto podemos decir que Martin supo dar con lo que los Beatles necesitaban en cada ocasión sin cerrarse a nada. Y eso que hubo algún momento en su carrera donde los chicos le dieron la espalda, cosas que suceden hasta en las mejores familias.
Es verdad que cuando los Beatles y George Martin se conocen, el productor ya llevaba tiempo desarrollando su carrera pero es con ellos cuando da el salto de calidad. Podemos hablar por tanto de que al unirse el talento de los cinco es cuando salta la chispa de algo que asombrará al mundo poco después.

Pero Martin no produjo solo a los Beatles. Ya lo había hecho antes con Peter Sellers (otra vez por aquí) y los Goons, con Matt Monro y Shirley Bassey. Y posteriormente lo hará con America, Wings, Kenny Rogers, Jeff Beck, UFO y un largo etcétera. Conocidos son también sus trabajos para diversas películas, entre ellas las de los propios Beatles. Para la película Yellow Submarine, por ejemplo, realizó todos los arreglos orquestales y quedarían recogidos en el álbum de mismo nombre de 1969 donde se puede observar desde su educación clásica hasta las influencias de las nuevas corrientes musicales del siglo XX.
Creo que a día de hoy nuestro amigo ya está jubilado y se encuentra disfrutando de un merecido descanso pero la impronta que ha dejado en el mundo musical es, sin, lugar a dudas, innegable. Un gentleman de pies a cabeza.

En fin. Al margen de este hombre genial siempre han aparecido y siguen apareciendo grupos de locos que se autodenominan quintos Beatles pero todos sabemos que ese puesto ya está más que cogido. Pobres infelices.